Siendo mamá por primera vez y tener hipoplasia mamaria, además de tener un entorno muy poco, por no decir nada, familiarizado con el tema de lactancia materna ha resultado muy difícil. Al estar embarazada ya tenía claro que quería ser lactancia materna exclusiva. Al nacer mi hija comenzaron los problemas y las preocupaciones sobre su alimentación, si estaba realmente recibiendo lo necesario pues no subía de peso, apenas 300gr mensuales, lo que era muy poco a vista de todos, incluso mía. Los médicos en mi país están desactualizados o conocen lo más básico de la lactancia materna, por lo que tuve que buscar en internet sobre este tema, comencé buscando en Facebook, encontré muchos grupos y comencé a preguntar y a leer, me pedían los pesos y tallas mensuales, muchas veces me dijeron que mi hija tomaba lo que necesitaba que todo estaba bien, pero mi instinto me decía que no, muy dentro mío sabía que algo estaba mal y que la del problema era yo, no mi hija. 

Al principio pensé que el agarre estaba mal, frenillo, análisis de sangre… pero todo estaba bien. Estuve casi 3 meses buscando una solución, una respuesta, hasta que llegue a un grupo de Facebook, realice mi consulta y alguien se interesó en mi problema, comenzó a ayudarme, consultaba con asesoras de lactancia, se iban descartando las opciones y un día me manda una imagen con información sobre la hipoplasia mamaria, me pidió que me autoevalúe y le diga si cumplía con las características que estaban descritas en la imagen, y fue duro, hasta el momento no lo supero, pero al fin había encontrado el problema y ya podía darle solución. 

Hay mucha información en Facebook, pero creo que hay que también saber seleccionar que tipo de información queremos recibir, porque hay cualquier cantidad de grupos y páginas que siguen difundiendo mitos e información errónea sobre la lactancia. Lo importante es no darse por vencida y buscar siempre lo mejor para nuestros hijos porque solo hay una oportunidad de hacer bien las cosas. 

Fueron meses de angustia y preocupación, la tristeza de verla flaquita y sentirse tan mal porque no se puede alimentar al ser que se le dio la vida pero no hay que dejarse vencer. Actualmente mi hija tiene 2 años y 5 meses y ambas seguimos disfrutando de la hora de tomar teta, ella disfruta y ama a su tetita, y verla feliz al momento de tomar su tetita es mi mayor logro.

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