Zapatos respetuosos para niños: Características, beneficios, como elegirlos y más.

¿Te has puesto a pensar en la importancia del desarrollo de los pies en la salud general de tu peque? ¿Sabes que los zapatos convencionales no solo alteran su desarrollo, sino que también causan deformidades? En esta guía, te explico lo que debes saber para elegir unos zapatos que sean adecuados para los pies de tu hijo/a. Índice:

Introducción

Son muchos los temas que nos empiezan a importar cuando nos volvemos mamás o papás, el cuidado de su piel, el sueño del bebé, su alimentación, su crianza… buscamos información, leemos mucho, parece que terminamos con un master de cada tema, pero… ¿y sus pies? Nadie nos dice lo importantes que son. A más de una nos han regalado unos zapatitos súper monos, incluso estando aún embarazadas, unos de alguna marca conocida que parecen una réplica de nuestras zapatillas pero en versión bebé. ¡Es que son adorables! ¡Y saben cómo vendernos!

Son muchísimos los beneficios de andar descalzos y da perfectamente para escribir otra entrada, pero no quería comenzar a hablar de zapatos sin antes tocar este tema tan importante.

Desde el nacimiento y aunque no lo sepamos, los bebés tienen más sensibilidad en los pies que en las manos, eso sucede hasta los 8/9 meses de edad. Los pies son su gran entrada de estímulos sensoriales, pero, aunque sean pequeñitos nos empeñamos en ponerles calcetines, patucos, o peor… ¡zapatos!

Lo mejor para los pies siempre va a ser, ir descalzos. ¿Te has dado cuenta que siempre que les ponemos algo en los pies se lo intentan quitar? Así que mientras más ratitos encuentres para que tu peque tenga sus piecitos al aire, mejor, le estarás permitiendo recibir muchísimos estímulos muy valiosos.

Claro está, que hay terrenos o épocas del año en que no podemos permitirnos estar descalzos y ahí es donde entra en juego, el calzado.

El calzado

Existen dos corrientes respecto al tema del calzado y de crianza en general. Por un lado, estamos quienes consideramos que mientras más natural sea el desarrollo de nuestros hijos, dejando que ocurra cada etapa a su ritmo, tratando de no interferir en ello, es lo mejor para ellos.

Por otro lado, están los que consideran que mientras antes hagan las cosas, mientras antes caminen sin importar a costa de que, mejor, aquellos que sostienen los bracitos de los bebés para apurarlos a dar sus primeros pasos, o en caso de los profesionales, los que recomiendan calzado que mediante

ferulizar el pie, el niño logra aquellos primeros pasos antes de estar preparado para darlos, con la excusa de que tenemos que ayudarlos.

Para que el desarrollo de la pisada y del pie en general se produzca de manera correcta, no se necesita nada, no se necesita ayudarlo, el pie tiene que poder moverse con libertad, tiene que ser capaz de adquirir fuerza, sin ningún elemento que le impida lo que haría estando descalzo.

Un zapato solo debería de tener la función de proteger el pie frente a alteraciones del terreno y a temperaturas extremas. El pie sano no necesita nada más, ni soportes en el arco plantar, ni contrafuerte que ferulice el tobillo, ¡nada!

Existen diversos estudios y evidencias que nos detallan el daño que genera utilizar un zapato que sea adecuado para nuestros pies, pero más importante es el tema aún en el caso de nuestros hijos, los pies se terminan de osificar en la adolescencia, así que imaginemos lo delicados y maleables que son los pies de un bebe que comienza a dar sus primeros pasos.

Calzado respetuoso

Dividiremos los zapatos infantiles en dos: respetuosos y no respetuosos.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de calzado respetuoso para bebés y niños? Un zapato que sea respetuoso, también llamado zapato barefoot en la terminología inglesa, tiene como fundamento básico adaptarse al pie y no viceversa.

La mayoría de los zapatos que vemos en los escaparates y compramos, tienen una forma completamente diferente a lo que es la forma del pie, ¿lo has notado? Y así, a lo largo de nuestra vida, nuestros pies se van deformando. ¿Quién no conoce a alguien que tiene hallux valgus, más conocido como “juanetes”? Pues…¡eso lo genera el calzado!

Comparemos en la siguiente infografía cómo sería un zapato respetuoso y uno que no es.

Beneficios de usar zapatos respetuosos

  • Mayor desarrollo del sistema propioceptivo: permite percibir señales y sensaciones que enriquecen el sistema nervioso. Se percibe el entorno de una manera mucho más natural.
  • Mayor fortalecimiento y estabilidad de los pies y las piernas: al no tener estabilizadores y elementos innecesarios como soportes en el arco, que hacen que la estabilización activa se pierda, ya que estos elementos hacen el trabajo por el pie, lo que genera un pie perezoso y que tiende a la atrofia. Todo esto no sucede utilizando un calzado respetuoso.
  • Menor gasto energético: se aprovecha más la fuerza muscular en la marcha y la carrera.
  • Mejor postura corporal: El calzado respetuoso no cambia el centro de gravedad del cuerpo, lo que no altera la postura.
  • Movimientos más seguros y efectivos: los movimientos son mejor ejecutados, con más control, lo que les genera seguridad.

Menos rozaduras y ampollas: la horma se adapta a la forma del pie y no lo comprime. Los materiales son adaptables y flexibles, por lo que las probabilidades de que haya compresiones que generan ampollas se reduce.

¿Cómo elegir un zapato adecuado?

¿Qué debemos de buscar a la hora de comprar un buen calzado? Aquí tienes una lista de elementos para chequear y comprobar que el zapato que comprarás para tu peque es un zapato respetuoso.
  • Suela fina: según la edad varían las recomendaciones, en los primeros pasos no debe ser más gruesa de 3mm y ya hacia los 5 años donde puede ser “más gruesa” no es aconsejable que sobrepase los 10mm de grosor.
  • Horma ancha: Debe de adaptarse a la forma del pie. Permitir el movimiento y apertura de los dedos.
  • Sin drop: La altura de la suela debe ser la misma en el talón y en la punta.
  • Sistema de regulación: Es aconsejable que tenga un sistema de regulación para adaptarlo correctamente a su empeine, como velcro o cordones.
  • Flexibles: en la zona de metatarsos tanto dorsal como plantar (hacia abajo y hacia arriba). Que la suela sea flexible como para poder torsionarla.
  • Contrafuerte blando: la zona del talón no debe ejercer fuerza cuando queremos doblarla hacia dentro.
  • Plantilla sin elementos anatómicos: Que no tengan soporte para el arco plantar.
  • En lo posible que tenga plantilla extraíble: nos facilita para corroborar cómo le va de talla y además proporciona información valiosa que un podólogo puede utilizar para el estudio biomecánico.
Parece muchísimo por ver, lo sé, pero tengo buenas noticias, existen cada vez más marcas en el mercado que fabrican calzado que cumple con todos estos requisitos que mencionamos.

Conclusión

Ahora que tienes la información te propongo mirar los zapatos de tus peques, posiblemente a la mayoría le suceda que no cumplen con los requisitos de ser un zapato respetuoso, ¡no pasa nada, sin culpas! A todos hasta conocer este tipo de calzado nos ha pasado, es que de verdad no se entiende en que se basan los fabricantes para realizar esas hormas de puntas redondas y finas que realizan. Lo importante es saber que nunca es tarde para comenzar a usar zapatos barefoot. Siempre, hasta de adultos podemos hacer la transición y beneficiarnos del calzado respetuoso. Existen varias tiendas que hoy por hoy comercializan zapatos barefoot para bebés y niños, en Crianza Respetuosa podemos recomendarte a Dos Cachorritos, una tienda online con marcas aptas para las distintas etapas de la marcha. Esperamos haberte ayudado y aclarado tus dudas. Si tienes alguna duda, un comentario, una recomendación, no dudes dejarla en los comentarios y con gusto te ayudaremos.
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